ACADEMIA VERNE
Autor: Neverluke.
SINOPSIS:
Nett Cassai, un chico de 16 años, se convierte de la noche a la mañana en el centro de atención de todo Academia Verne cuando descubren que tiene habilidades inhumanas.
Un par de visitas inesperadas en la escuela, y su paso por la adolescencia, se convertirán en la nueva travesía de Nett para enfrentarse al mal del Colegio Rimkey.
Capítulo 18:
El ataque.
Annie, Sherei y Nett salieron corriendo del ala sur para reunirse con los demás. Era notorio el ambiente de victoria en Instituto Fromm, varios alumnos celebraban que aquellas máquinas no les habían hecho mayor daño, y que incluso las instalaciones de la escuela estaban casi intactas.
—¡Chicos! Hacia Academia Verne. ¡Todo el grupo! –gritó Sherei mientras caminaba entre la multitud.
El silencio fue casi inmediato al ver el rostro de preocupación de Nett.
—¿Qué pasa, Sherei? –preguntó Huesck.
—El ataque es en Academia Verne –respondió apresurado–. ¿Están todos listos?
—¿En dónde está Nett? –interrumpió Annie.
Los chicos voltearon alrededor, pero no lo encontraron.
—¡Salió corriendo a Academia Verne! –informó Shamsia–. Elisa y Xim van con él.
—No hay tiempo que perder –comentó Ian.
Y juntos salieron en sus vehículos hacia la otra dimensión.
Mientras tanto, Nett, Xim y Elisa aterrizaron en Academia Verne. Una fachada en llamas los recibió, sus rostros se llenaron de preocupación extrema y entraron a la escuela.
Sonidos de destrucción y caos entre los alumnos era lo único que se podía percibir, ya que el humo generado por las llamas no hacía el ambiente visible. Nett intentó concentrarse en todo lo que escuchaba. Los gritos de Mía en peligro hicieron encender sus ojos.
—¡Xim! ¿Puedes despejar un poco la vista? –preguntó Nett.
Xim tomó su bastón y comenzó a girarlo con tal velocidad que el humo pudo disiparse ligeramente.
—¡Por acá!
Nett las llevó hacia aquellas escaleras de madera que Sherei le había mostrado cuando el ciclo escolar inició. Al llegar al segundo nivel, el caos era la única portada de aquel lugar. Un destello impactó a los alumnos de Colegio Rimkey, y Elisa y Xim salieron hacia ellos con la única misión de vencerlos. Nett intentaba observar a su alrededor, pero no lograba encontrar a Mía.
—¡Mía! ¿Puedes escucharme? –gritó.
Una sonrisa apareció en el rostro de Bredrak al escuchar aquella voz.
Nett peleaba contra los estudiantes del Colegio Rimkey, esquivaba todo aquello que lo intentaba lastimar, y se trasladaba de un punto a otro cada vez con más facilidad.
—¡Nett! Mía está en el salón 301 –gritó una voz.
La sorpresa de Nett fue sincera cuando vio a Poumian protegiéndose en el piso informándole la ubicación de Mía.
Un destello rompió el vidrio que se encontraba encima de Poumian, pero Nett rápidamente alcanzó a llegar a él y trasladarlo a otro punto. Sus miradas se cruzaron para agradecer lo que uno había hecho por el otro.
Nett dio pocos pasos, y al regresar su mirada hacia delante, chocó con un estudiante de Colegio Rimkey. Su sonrisa malévola le indicó que estaba en peligro, pero en ese instante un pupitre se impactó en aquella persona alejándolo de Nett. Volteó a un lado, y la presencia de Villa lo dejó sin palabras.
En ese momento, el número 301 se hizo bastante visible dentro de todo el humo. Nett se trasladó al salón.
—¡Mía! ¿Puedes escucharme? –gritó Nett.
Una calma muy extraña se sentía en aquel salón de clases, como si estuviera apartado de todo lo que sucedía afuera. Mía estaba de pie hasta el final del salón con una mirada muy asustada. El salón parecía estar vacío.
—¿Qué pasa? ¿Estás bien? –se apresuró Nett.
Pero un brillo inusual lo cegó por un instante, un estudiante de Colegio Rimkey con el poder de invisibilidad apareció justo detrás de Mía sosteniéndola fuertemente mientras le tapaba la boca, esa era la razón de la postura tan incómoda con la que Nett la había observado. Mía realizó un movimiento con brusquedad para intentar hablar.
—¡Nett, atrás!
La puerta del salón de clases se cerró. Bredrak estaba ahí listo para atacar.
—Te arrepentirás toda tu maldita vida por haberlos elegido –mencionó.
De pronto, varios alumnos de Colegio Rimkey aparecieron alrededor dejando a un lado su invisibilidad, pero tres golpes en la puerta interrumpieron lo que sucedía. Elisa abrió la puerta.
—Al parecer faltan invitados por llegar a esta fiesta –dijo.
Xim entró al salón gritándole a Nett que cubriera a Mía. Una fuerte explosión se escuchó, los vidrios de los ventanales del salón salieron volando provocando que varias paredes se derrumbaran y ampliando el terreno de combate. Los demás chicos de Instituto Fromm aparecieron. La verdadera batalla había comenzado.
Colegio Rimkey e Instituto Fromm volvían a enfrentarse en Academia Verne. Destellos, fuego, hielo, agua, gente trepando paredes y aprovechando al máximo su invisibilidad, el segundo nivel de la escuela era un campo de batalla mortal para todas las personas que se atrevieran a atravesarse.
Nett tomó a Mía, y trasladándose continuamente la llevó a la cafetería. El terror en el rostro de ella era evidente. Le dio un beso, y a pesar de su insistencia para que Nett no volviera al peligro, tuvo que regresar a la escena del caos. Todo alumno y profesor que se cruzaba frente a Nett, era trasladado con sus habilidades hacia la cafetería logrando poner a salvo a varias decenas de personas.
Aquellas máquinas que habían aparecido en Instituto Fromm, comenzaron a llegar a Academia Verne. Elisa y Xim peleaban contra ellas, Shinji trataba de protegerlas pero eran demasiadas máquinas. Annie apareció junto a Amy, la tomó y voló hacia el detector de humo, logrando activarlo con su cabello en llamas y provocando que el agua disminuyera las capacidades de las máquinas, las cuales comenzaban a sacar chispas por la humedad.
Amy terminó empapada, y su preocupación fue mayor cuando descubrió que se había quedado sin sus habilidades de fuego, pero Xim se acercó y con distintos movimientos de su bastón logró reavivar unas pequeñas llamas que quedaban en ella, regresándole su poder.
Sherei y Shamsia peleaban contra los demás alumnos de Colegio Rimkey. Ian y Reg se protegían el uno al otro mientras Huesck acababa con todo lo que se interponía en su camino con su fuerza. Regresaron Elisa, Xim, Shinji, Annie y Amy a apoyarlos.
—¿En dónde está el fenómeno? –dijo Bredrak con voz maligna.
Un enorme destello impactó a Bredrak llevándolo contra la pared y llevándose varios pupitres de por medio.
—No vuelvas a mencionar esa palabra con tu asquerosa boca –dijo Nett apareciendo.
Sin dudarlo, Sherei se unió a los ataques hacia Bredrak, pero su experiencia en los combates lo hacían prácticamente indestructible.
Patrullas, bomberos y padres de familia comenzaron a llegar a Academia Verne. Todos preocupados y sorprendidos por la terrible fachada que tenían frente a ellos. Los bomberos se dispusieron a evacuar a los alumnos y profesores, mientras los policías daban órdenes de alojamiento apuntando con sus armas.
La batalla fue cesando poco a poco, Nett tenía heridas en su rostro. La energía en todos había disminuido notoriamente y lucían agotados.
Durante un momento de silencio, Bredrak miró fijamente a Nett, mientras éste lo retaba con la mirada de regreso. Sherei estaba justo detrás de él.
—¿También van a decir que esta fue una gran batalla? –rompió el silencio Bredrak–. Miren a su alrededor –continuó–, destruyeron todo y no lograron vencernos.
Nett se lanzó contra él, al mismo tiempo que era desviado por un ataque de Bredrak. Annie corrió detrás, y Reg buscó protegerlos con su campo de fuerza. Dos alumnos de Colegio Rimkey intentaron detener a Nett lanzándole un destello. Nett se trasladó al lado opuesto enviando un destello hacia Bredrak, pero habían alcanzado a impactarlo.
Aquel movimiento generó una gran luz de un color sumamente extraño. Cuando Nett apareció del otro lado su brazo sangraba mucho, pero el rostro de Bredrak tenía una enorme herida en la sien, la sangre recorría su cara, y comenzó a limpiarse con su abrigo.
—Nett hirió a Bredrak –se escuchó un murmullo.
—Nunca lo habían lastimado en una batalla.
Bredrak terminó de limpiarse y se dirigió hacia los alumnos de Colegio Rimkey.
—Esto apenas es el comienzo. No significa nada –mencionó mientras se limpiaba una nueva herida en el labio.
Colegio Rimkey salió por un costado sin ser observados por la multitud que aguardaba al frente.
El silencio reinó por unos segundos hasta que la voz de Mía rompió todo.
—¡Nett! ¿Estás ahí? –gritó.
Él se trasladó con rapidez para encontrarla debajo de un par de escombros en el pasillo.
—No quise quedarme en cafetería. Necesitaba saber que no te pasaría nada –dijo abrazándolo mientras Nett la ayudaba a salir.
Ambos caminaron hacia donde estaban los demás chicos de Instituto Fromm.
—Nett, hay demasiadas personas –mencionó Annie asomándose hacia el exterior.
—Salgan ustedes por atrás, yo me encargo de esto –les dijo Nett con voz firme–. Amy, hazlo, por favor –indicó.
Una llama enorme fue provocada por Amy para así lograr una última explosión tan fuerte que los restos de vidrios volaron. Nett abrazó fuertemente a Mía y brincó hacia fuera quedando a salvo de todo peligro y cayendo frente a la multitud. Los papás de Nett miraban asombrados. Las ambulancias estaban llegando para atender a los alumnos.
La directora Padúa fingió una llegada en un automóvil con cientos de papeles en los brazos. Su sorpresa fue bastante creíble al ver cómo había quedado Academia Verne.
—¿Qué ocurrió aquí? –mencionó preocupada mientras todos los padres de familia observaban a Nett con absoluto desprecio.
—¡Toda la escuela está despejada! No hay nadie más –confirmó un policía.
Nett desde el suelo, abrazando a Mía, volteó a ver al cielo. Un destello lo hizo asegurarse de que ya habían traspasado a la otra dimensión.

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