¡8 cosas que no sabías de la novela «Drácula»!
Redacción: Neverluke.

Desde 1897, año en el que el escritor irlandés Bram Stoker publicó la novela que relataba la caza del Conde Drácula, la figura del vampiro se ha convertido en un verdadero clásico del terror, específicamente gracias a este personaje. Y aunque con el paso de los años ha ido transformándose la esencia de la figura vampiresca, no podemos negar que Drácula se convirtió en el vampiro por excelencia de la literatura y de la cultura popular.
¡Aquí encontrarás 8 cosas que probablemente no sabías sobre esta novela! Ya que todos creemos conocer al personaje de Drácula, pero su novela va mucho más allá de lo que podríamos pensar.
1. La novela Drácula es un conjunto de diarios ficticios. Bram Stoker relata el día a día de un grupo de personas que descubren lo aterrador que resulta ser el Conde Drácula, y se sumergen en la caza de éste para acabar con el daño que ha hecho durante tanto tiempo. Cada capítulo de la novela, consta de diferentes diarios de los personajes que se van sumando a esta aventura. A este género se le conoce como novela epistolar.
2. Al ser un conjunto de diario ficticios, todo el libro está redactado en primera persona. Y aunque este estilo de escritura y narrativa te permite adentrarte de manera más personal con los personajes, y conocer sus razones de ser, sus perspectivas y pensamientos más profundos, puede llegar a resultar muy pesado estar cambiando de un personaje a otro. Este detalle puede causar cierta confusión mientras disfrutas de esta gran lectura.
3. Muchas personas ya sabrán este dato, pero sé que existe una gran cantidad de gente que no lo esperaría: El reconocido cazador de vampiros y criaturas Van Helsing es un personaje original de esta novela. Posterior a la publicación de este libro, Abraham Van Helsing tomó bastante fuerza y popularidad llegando a tener sus propias historias. Y aunque la verdadera esencia del personaje ya ha sido muy alterada, en Drácula sólo se hace referencia a que es una persona con amplio conocimiento de criaturas, pero no se da mayor contexto de ello.
4. Drácula es una de las novelas consideradas entre los clásicos de la literatura. Existen una enorme cantidad de adaptaciones y ediciones de esta historia por diferentes editoriales. Sin embargo, las ediciones que presumen estar más cerca de la novela original constan alrededor de 570 páginas.
5. ¿Lobos contra vampiros? La premisa moderna que hoy conocemos gracias a Stephanie Meyer, autora de la saga Crepúsculo, en realidad es una idea planteada en la novela Drácula. Ya que en un par de ocasiones se hace referencia a que el Conde Drácula tiene cierta enemistad con la figura del animal lobo. Y aunque Stephanie Meyer ha llegado a ser cuestionada en distintas ocasiones sobre si tomó esto como inspiración para su gran novela, ella ha afirmado que nunca leyó Drácula.
6. Debido a la popularidad de este clásico y su paso legal hacia el dominio público, se han publicado un par de historias que relatarían una supuesta continuación de esta novela. Incluso existe un libro escrito por un familiar directo de Bram Stoker, que presume de ser una versión más fiel a las notas y manuscritos del autor. Sin embargo, ninguna de estas historias se pueden denominar oficiales.
7. Bram Stoker realiza en su novela una descripción del Conde Drácula, la cual ha sido utilizada a conveniencia de aquellas personas que han querido plasmar una referencia visual y física del personaje. En la novela, se describe como alguien con cejas bastante pobladas, una frente muy amplia, una nariz «aguileña», con orejas largas y puntiagudas. Su cabello es blanco, y tiene un bigote grueso. Mucho vello en las manos. Es alto, delgado y luce de forma muy pálida con un terrible olor en su aliento. Cuenta con mucha fuerza y excesiva sabiduría.
8. Gracias a esta descripción y a su comportamiento, actitudes y conductas, se ha hecho popular la creencia de que el Conde Drácula está basado en el personaje histórico Vlad El Empalador.
No cabe duda que para que Bram Stoker lograra un gran impacto en la cultura popular con un personaje, se debe tener muy bien merecido que su obra de arte sea considerada un clásico de la literatura. De la mente de un irlandés nació la figura del vampiro por excelencia: el Conde Drácula.
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