SUEÑOS EN FORMA DE FIGURA CELESTIAL
Autor: Pablo Gracida.
Sinceramente sí. Te voy a extrañar toda la vida. Porque las personas como tú no se encuentran fácilmente. Porque las personas como tú aparecen una sola vez en el camino y encuentran la manera de quedarse aquí. Para siempre. Y sí, voy a extrañar mucho verte al despertar y dejarme envolver con esa sensación de que la tranquilidad de la noche era más perceptible si estabas tú. Voy a extrañar aquellas risas antes de ver el día apagarse, y siempre recordaré tu voz como el mejor despertador que podría existir.
No sé cómo explicarle a mi versión del pasado que no supe cómo hacer que te quedaras para siempre. Y sí, ya sé lo mucho que detestas que voltee a ver hacia atrás, pero la vida me hizo aprender que al menos el pasado sí es para siempre, y te prometo que serás mi parte favorita cada que mire hacia lo que el tiempo se ha llevado.
He dejado de pelear con tu recuerdo. Sinceramente creo que me gusta sentir su compañía en estas paredes que hoy se amargan entre la soledad. El silencio se ha convertido en el ruido más grande de tu recuerdo, y supongo que es cuestión de tiempo acostumbrarme a ello. Aunque sigo peleando eternamente con la idea de que «el tiempo lo cura todo», al menos hasta hoy no he aprendido a descifrar lo que uno necesita hacer con el tiempo para sanar. O tal vez sólo son mis ganas de no soltarte. Me gustaba más el mundo cuando estabas aquí.
Sé que partiste con la idea de que no supe valorar o apreciar todo lo que hiciste estando aquí. Y aunque esos pensamientos se han convertido en tu motor para salir adelante y fijar tu vista con destino hacia el olvido, he descubierto una manera de hacer sonreír a mi corazón cada que recuerda las palabras y las acciones con las que te fuiste. No dejes de subir esas fotos, por favor. El mundo necesita recordar constantemente que la perfección lleva tu nombre, y nadie se atrevería a mentir con lo hermosa que eres. Haces sonreír al mundo cada que compartes tu figura, y el mismo mundo agradece ese instante de brillo que provocas en la vida de quienes admiran tu belleza.
No dejes de ser una buena persona. Tú mejor que nadie sabes que el universo siempre encuentra la manera de regresar a ti lo que ofreces. A la gente buena le pasan cosas buenas. Recuerda siempre esas palabras cada que te intimide lo que está por venir, porque no has dejado de lograr todo lo que soñabas, porque no ha habido un sólo día en el que no te acerques cada vez más a lo que siempre soñaste alcanzar. Vas por buen camino hacia lo que el universo tiene preparado para ti.
Debo confesar que he encontrado la paz en observar desde lejos cómo la vida le cumple todo a las buenas personas. Porque sé lo que se siente ver llegar todo lo que siempre habías soñado, quedarte ahí, y disfrutar el tiempo que está destinado a que permanezca en tu vida. Jamás hubiera imaginado que, en ocasiones, el más grande sueño viene en forma de una persona que –está de más aclarar– es idéntica a ti.
