Reseña:
La cabaña
(WM. Paul Young)

Reseña por: Neverluke.
SINOPSIS:
La hija menor de Mackenzie Allen Phillips, Missy, es raptada durante unas vacaciones familiares, y se encuentran evidencias de que pudo haber sido brutalmente asesinada en una cabaña abandonada en lo más profundo de los bosques de Oregon. Cuatro años después, en medio de su Gran Tristeza, Mack recibe una sospechosa nota, al parecer procedente de Dios, invitándolo a regresar a esa cabaña durante un fin de semana. Contra toda razón, Mack llega una tarde de invierno para retornar a su más oscura pesadilla. Lo que encuentra ahí cambiará su vida para siempre.
Existen distintos puntos clave que toda persona debe saber antes de sumergirse en esta historia de fantasía recargada hacia el rubro de lo religioso. Debido a mi ignorancia en dicho tema, no supe distinguir si es una historia cristiana o católica, quiero suponer que no tiene mayor relevancia. Si lees el libro desde un punto de vista muy apegado a la religión, te parecerá una historia maravillosa, e incluso si te consideras sólo “creyente”, podrás encontrar varias frases y diálogos especiales. De lo contrario, te parecerá una historia técnicamente absurda. Eso sí, es un libro muy digerible, por lo que el ritmo de lectura no te hará sentir que sea una “pérdida de tiempo” aun si no crees en el campo religioso o espiritual.
Cabe mencionar, de forma muy enfática, que es una historia de fantasía, “una historia inventada” frase dicha por el autor en las últimas páginas del libro, ya que todos sabemos que el rubro de la religión apega a muchas personas a distintas creencias, pero llamó mucho mi atención que el autor se tomara el tiempo para aclararlo. Y el punto más importante: es una historia que toca el tema del dolor y el perdón ante Dios. Las típicas preguntas que surgen sobre “si Dios existe, ¿por qué permite que haya cosas tan horribles en el mundo?”, se buscan responder en este libro. Y es ahí en donde me parece que es muy acertado jugar nuestro papel como lectores.
Una vez dejado en claro esos puntos, podemos comenzar con la reseña de este libro. Mack es nuestro protagonista, un adulto casado que sale de viaje en unas vacaciones familiares. Durante su estancia, Missy, su hija menor, es secuestrada y asesinada por un hombre en una cabaña, dejando sólo un par de evidencias sobre lo sucedido. Luego de esta tragedia, Mack –el padre de Missy– deja de creer en Dios por lo que “le hizo” a su hija, cayendo en un episodio de su vida que él mismo llama La Gran Tristeza. Cuatro años más tarde, Mack recibe una nota sospechosa con una invitación para pasar unos días en la cabaña en donde se supo que Missy fue asesinada. La historia da una vuelta interesante, cuando todo indica que el remitente de dicha nota e invitación es Dios.
Mack acude a la cabaña, luego de muchas dudas al respecto, para ahí encontrarse con la figura humana de Dios, pero dividido en tres personajes diferentes: Papá, Jesús y Sarayu, quienes lo reciben para que durante esos días Mack sane su relación con ellos –o sea, con Dios– y que vuelva a creer en él.
Por medio de distintos escenarios, que cada uno abarca un capítulo, Mack entabla infinidad de conversaciones para encontrar las respuestas a sus heridas sobre lo sucedido con Missy. Es sin duda una historia que intenta sanar las almas rotas que alguna vez tuvieron una fuerte conexión con Dios, intentando plantear desde un punto mucho más humano, las respuestas divinas que podrías recibir.
Es un libro que, a título personal, me gustó leer y acercarme a él porque plantea una ideología muy específica y planteada sobre la religión, me hizo entender por qué las personas creen lo que creen, y por qué es muy fácil para muchos plantear la filosofía sobre que “sólo Dios sabe por qué hace las cosas”. Descubrí nuevos puntos de vista ante el tema del perdón, y cómo enfrentar las etapas en donde sólo te dedicas a pedir respuestas.
Debo señalar que si estás atravesando una etapa complicada, probablemente te haga entrar en este tipo de posturas de mayor cuestionamiento hacia la historia que tienes en las manos, pero creo sinceramente que eso es lo más bello de la literatura, ese viaje inesperado que no deja de crear conversaciones con uno mismo. Considero importante repetir, que disfrutarás mucho la historia si te consideras religioso. Si no, probablemente des tu peor opinión sobre este libro. Al final creo que todos tenemos historias, conversaciones con seres supremos, y –por mucho– un viaje pendiente a nuestra cabaña.
