Reseña:

Encrucijadas

(Erin Jade Lange)

Reseña por: Pablo Gracida.

SINOPSIS: Una adivinanza carece de sentido la primera vez que la oyes. La amistad entre Dane y Billy D. también: ¿qué tienen en común el abusador del colegio y un chico con síndrome de Down? En el caso de Billy y Dane, comparten un problema: Dane no sabe quién es su padre, y Billy está decidido a reencontrarse con el suyo. Su amistad puede llevarlos a descubrir la verdad, pero… ¿qué descubrirán de sí mismos?

La magia de la literatura corresponde a las emociones que te provoca la simple actividad de leer, ese vaivén de sentimientos luego de lograr la conexión que ofrece la escritora o el escritor con su obra y que, posteriormente, permite que el lector se lleve consigo una gran experiencia a modo de aprendizaje. Pocas lecturas hacen que los protagonistas dejen huella, aun si realizan actos que van en contra de tus ideales como persona, pero siempre he creído que las acciones verdaderamente justificadas –sin importar si son negativas– aportan muchísimo más a una historia de lo que cualquiera creería.

Encrucijadas relata la historia de dos personas muy distintas, y comparte la conexión que crean los protagonistas a raíz de lo que pareciera ser un punto en común. Dane y Billy D. son dos chicos adolescentes que asisten al Instituto Mark Twain. Una vida muy común como la que todas y todos llevamos en distintas etapas académicas, y que el concepto de «estudiante» hace que tengas una perspectiva muchísimo más auténtica.

Dane, es el chico malo que encuentra en la violencia un modo de resolver cualquier problema, no deja que nadie se meta con él, ha logrado imponer cierto miedo hacia su persona, pero con el pequeño distintivo de ser un alumno inteligente. No reprueba, tiene buenas calificaciones. Es decir, todo lo negativo se podría, ciertamente, reducir a su falta de control de ira.

Por otro lado, Billy D. es un chico con síndrome de Down con una mente brillante, también es muy inteligente, y sabe encontrar respuestas y crear más preguntas con base en lo que representa la congruencia y la lógica del ser humano. Sin embargo, ambos comparten un punto en común: la ausencia de un padre. Dane se encuentra muy resentido hacia su figura paterna por cuestiones mismas que se explican durante la historia y te hace entender perfectamente por qué actúa de esa manera. Y Billy D. necesita saber de su padre para poder encontrar la calma y la tranquilidad.

Pareciera muy simple la estructura de una novela en donde un chico bueno llega a la vida de un chico malo para cambiarlo, razón por la que se pueden generar ciertos prejuicios tanto positivos como negativos antes de leer Encrucijadas. ¡Pero esta historia va muchísimo más allá! Evidentemente, Erin Jade Lange –la autora– sabe cómo conectar con la parte más humana de cada lector, con un chico malo que aprende día con día y con un chico con síndrome de Down, esta mezcla le da un toque perfecto que, prometo, no es la clásica historia bonita que podrías pensar que se desarrolla aquí por estos elementos.

Seely, es una chica que aparece al principio como personaje incidental, pero poco a poco va teniendo más y más fuerza en el hilo narrativo, incluso al final podrías considerar que es un libro que habla sobre los tres personajes, y cómo la adolescencia les va dejando enormes y bellas lecciones.

Me atrevería a decir que el mayor aprendizaje es a raíz de la pregunta más importante que se hace Billy D., la cual tiene todo el sentido mágico de la novela y que funciona como cimiento de los hechos. Es una historia que te permitirá analizar y conocer las verdaderas profundidades del alma del ser humano, con la valiosa lección de reconocer que la vida no sería la misma sin ciertas y muy específicas Encrucijadas.

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