Reseña:
Antes de que se enfríe el café
(Toshikazu Kawaguchi)

Reseña por: Pablo Gracida.

SINOPSIS: Un rumor circula por Tokio… Oculta en uno de sus callejones hay una pequeña cafetería que merece la pena visitar no solo por su excelente café, sino también porque, si eliges bien la silla donde sentarte, puedes regresar al pasado. Pero como incluso lo increíble está sujeto a limitaciones, no podrás abandonar la cafetería mientras dure el viaje, para volver deberás beberte el café antes de que se enfríe y, hagas lo que hagas, el presente no cambiará.
A través de las emocionantes historias de cuatro clientes que deciden embarcarse en esta aventura por motivos diferentes, «Antes de que se enfríe el café» nos ofrece un relato atemporal sobre el amor, las oportunidades perdidas y la esperanza en un futuro que siempre está por llegar.
¿Qué cambiarías si pudieras regresar al pasado? Y ¿a quién querrías ver, aunque fuera por última vez?

Viajar en el tiempo siempre ha sido una de las actividades más anheladas por las capacidades del ser humano. Existen tantos puntos de partida por los cuales se desea tanto que fuera posible realizar estos viajes, desde segundas oportunidades, arrepentimientos, volver a ver a seres que ya han partido, o hasta simple curiosidad sobre algo relativamente superficial. Y creo que ha sido una pregunta que todas y todos nos hemos hecho en algún momento: ¿qué haríamos si pudiéramos viajar en el tiempo? Y existimos tantas personas que tenemos la respuesta más que clara.

¡Bendita Literatura que nos permite vivir a flor de piel aquello que suena tan imposible! Hay una cafetería en Tokio de nombre Funikuri Funikura, en donde cuenta la leyenda que, si te sientas en la silla indicada, puedes realizar un viaje al pasado, a cualquier momento en específico que desees. Sin embargo, hay una lista de reglas que impiden que esto suene tan perfecto como se escucha: 1) Sólo puedes reencontrarte con alguien que ya haya estado dentro de la cafetería. 2) Por mucho que te esfuerces en tu viaje, nada hará que cambie el presente. 3) Sólo puedes sentarte en dicha silla, si está desocupada. Es decir, una persona a la vez por viaje. 4) No puedes levantarte del asiento durante tu viaje. 5) Tienes tiempo límite, y ese tiempo es antes de que se enfríe tu taza de café. 6) Sólo puedes viajar una vez en tu vida.

Evidentemente, las reglas tan específicas hacían que mucha gente dejara de interesarse en intentar viajar en el tiempo. Se comenzó a decir que seguramente era una farsa y que era una estrategia de mercadotecnia para que la cafetería tuviera más clientes. Pero existieron cuatro personajes que lograron cumplir ese anhelo, y mediante sus historias nos comparten las lecciones más humanas que ayudarán a crecer a cualquier persona que lea este libro.

Es posible que creas por dónde va la trama de esta historia, o que tengas una idea bastante general del panorama implicado en sus páginas. Pero esto es muchísimo más que una novela, es ese libro que quieres leer cuantas veces sean necesarias porque sabes que al volver a él, las lecciones seguirán aportando a tu vida tantas nuevas oportunidades de aprender a vivir el presente. Te aseguro que en toda tu vida vas a querer leer más de una vez este libro.

Quiero centrarme en una sola de las reglas, que es la que me dejó mayor aprendizaje al finalizar esta aventura literaria. «Sin importar cualquier cosa que hagas, no podrás cambiar el presente», considero que dicha regla es el núcleo total de la historia y de la manera tan interna y profunda con la que el autor toca las almas lectoras. A través de cuatro historias diferentes, Toshikazu Kawaguchi habla de la aceptación, el perdón a uno mismo, la superación y todo aquello que rodea nuestro día a día y que no nos permite disfrutar de nuestra estancia en el mundo. Una historia con millones de símbolos escondidos entre sus frases, palabras, personajes y situaciones que cada quien va adecuando y moldeando para sus propios aprendizajes. Ha sido sin duda alguna uno de mis viajes favoritos en el tiempo.

Está de más explicar lo mucho que quisiéramos cambiar tantas cosas del pasado, pero siempre a beneficio del presente, y cuando te dicen que pase lo que pase esto no sucederá, comienzas a replantearte sobre cómo funciona aceptar la vida que llevamos, las decisiones, los errores que hemos cometido, las despedidas, lo que nunca se dijo, o lo que creíamos que había terminado tan diferente.

Encontrarás tantas respuestas en los personajes de este libro que te ayudarán a sanar y crecer en el formato de novela más inesperado. Sólo no olvides aprender la lección Antes de que se enfríe el café.

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