RESEÑA:
Cañitas
(Carlos Trejo)

Reseña por: Pablo Gracida.

SINOPSIS: Éste es un escalofriante y a la vez verídico relato ocurrido en 1982, en pleno corazón del Distrito Federal. En Cañitas, nombre de la calle en que acaecen los sucesos que se narran, quedarán mezclados el suspenso, el horror, el amor y, por último, la tragedia.
Una familia mexicana es víctima de fenómenos sobrenaturales. Sin saber cómo, se verá arrastrada una vorágine de experiencias macabras y aterradoras. Otra vez el juego fútil y supuestamente inocuo de la ouija será el disparadero de estos acontecimientos en que fallecerán dramáticamente cuatro personas, entre ellas la esposa del autor de este estremecedor documento.
«Cañitas», un caso muy sonado y hasta hoy vuelto a retomar por periodistas de la talla de Nino Canún y Cristina, es muchas cosas más aparte de una historia real: es un encuentro con el amor verdadero más allá de las lindes de la muerte, es el pensamiento postrero de un inspirado compositor, Carlos Trejo, que dedicó su vida a su mujer y que hoy cuida a sus hijos en el mismo seno de los acontecimientos: su casa en la calle de Cañitas.

Hay muchísimas razones por las cuales es muy importante y esencial poner en contexto a las personas sobre lo que significó (o fue en su momento) el muy famoso «Caso Cañitas» en México. Y todo debe comenzar por la aclaración de que en la década de los 90’s y todavía algunos años de la primera década de los 2000, los medios de comunicación en México estaban muy controlados por intereses económicos y políticos. Es decir, que era muy sencillo manipular a la audiencia mediante cualquier tipo de contenido. Y me atrevería a decir (con grandes aires de poder equivocarme) que el «Caso Cañitas» fue la investigación paranormal más atendida por los medios y consumida por los televidentes.

Con el paso de los años, la gente ha ido desmintiendo la veracidad del caso. Pero no cabe duda que mantuvo a la audiencia pegada a su televisor para conocer el caso de Carlos Trejo, quien posteriormente escribiría este libro relatando los sucesos paranormales que vivió con su familia y amigos cercanos. Lo cual todo se traduce en que televisar y darle seguimiento al caso, y luego además publicar un libro, para después hacer una película (incluso hasta una obra de teatro), claro está que generaron bastantes ganancias económicas y se convirtió en un estupendo show.

Más allá de todo conflicto mediático y de querer entrar en temas sobre si fue verdad o no, platicaré, luego de esta introducción, sobre la narrativa en específico, porque creo que «Cañitas» como novela tiene aspectos muy rescatables, pero sin duda el mayor error fue haber defendido hasta el cansancio que era un caso real, y entonces perdió totalmente el encanto novelesco.

El libro Cañitas cuenta la anécdota de Carlos Trejo (el mismo autor, por lo que es una historia narrada en primera persona) sobre los fenómenos paranormales que experimenta su familia y algunos amigos cercanos, luego de que algunos de ellos, mientras Carlos se encontraba en el trabajo, decidieron hacer uso de una ouija para comunicarse con el exnovio fallecido de Norma, la hermana de Carlos. A raíz de aquella sesión con la ouija, dejan entrar a un fuerte y malvado demonio en las vidas no sólo de los jugadores, sino también de todos los que vivían en esa casa (resulta que como siete u ocho personas vivían bajo el mismo techo por cuestiones que explica Carlos Trejo en el primer capítulo). 

Sus vidas se pone en riesgo muy severamente y comienzan a experimentar manifestaciones peligrosas del demonio que los acecha durante bastante tiempo, intentan buscar información y ayuda para combatirlo, pero cuando creen que ya todo ha terminado, el ente regresa a continuar con su venganza, como en tres ocasiones, dejando sin vida  de forma trágica a algunas personas que trataban de interponerse en su camino. Entre ellas a la esposa de Carlos Trejo, razón por la que supuestamente el libro es dedicado para ella y «en su memoria». Además él asegura que su muerte tuvo que ver con aquella presencia maligna.

Considero que el primer gran error sí fue haber defendido incansablemente que era una historia verídica. El segundo gran error, pensaría –muy a título personal– que fue haber redactado la historia en primera persona, porque se lee esa insistencia de querer convencer a todos que fue real. Por ende, la historia está atascada de explicaciones narrativamente innecesarias, tratando de generar una congruencia y una coherencia muy forzadas (y nada reales) que obviamente no tenían ningún peso en la narración. Sin dejar de mencionar que en todo momento están escritas las palabras en un contexto de «Ya sé que no suena real, ¡pero les juro que fue real!».

Si algo debo aclarar y aceptar abiertamente, es que sí es una buena historia, finalmente una historia más de terror. Pero te atrapa enseguida porque desde el primer capítulo encuentras el interés que un lector busca, y la acción todo el tiempo —¡de verdad todo el tiempo!— está arriba, a todo lo que da. En todas y cada una de las páginas está ocurriendo algo importante para lo que viene, por lo que en todo momento estás atrapando referencias que se complementarán más adelante. Aunque sí se convierte en una cadena tediosa de sucesos, porque necesitaban llevar el hilo terrorífico.

Es un libro muy sencillo y muy digerible, seguramente podrás leerlo en un sólo día aunque no seas un gran lector. Y siempre he creído que hay que darle oportunidad a todas las lecturas para poder disfrutarlas a tu manera. Aún con el conocimiento de que fue una farsa total, estoy seguro que todos en algún momento fuimos testigos de los visitantes literarios de la espeluznante casa ubicada en la calle de Cañitas.

Deja un comentario