TODO NADA
(BRENDA LOZANO)

Reseña por: Pablo Gracida.
SINOPSIS: Dos personajes extremadamente opuestos son los protagonistas de esta novela: el anciano Emilio Nassar, un médico reconocido, y Emilia, su nieta, una joven estudiante de literatura. Esta es la historia de la relación entre el abuelo y Emilia en el último año de vida del viejo. El encuentro inicia mientras Emilio Nassar sobrevive a la partida de su único amor y la joven termina con su primer pareja sentimental: en esa tierra de nadie que es la vida se enfrentan los personajes de esta pequeña obra maestra, escrita con inmensa libertad, precoz sabiduría literaria y una inmejorable intuición para el humor y la catástrofe.
Qué manera tan bella tiene la literatura de darte la oportunidad de comunicarte con las personas que ya no están. Ya sea porque han fallecido o simplemente porque tomaron la decisión de ya no continuar compartiendo momentos en tu vida.
Existimos muchos escritores que nos dedicamos a plasmar recuerdos escritos sobre el pasado que tuvimos con alguna persona. Siempre he creído que la mejor forma de guardar algo para siempre es dejarlo trascender bajo alguna expresión artística. Y la literatura siempre será –para mí– la mejor opción.
Este compendio de páginas titulado «Todo nada» de la narradora y ensayista mexicana Brenda Lozano, es uno de los modos más fascinantes de hacerte entender que las despedidas, en cualquiera de sus formas, siempre están aquí para hacernos crecer, aun cuando por instantes sientas no poder seguir más.
La historia relata los días que atraviesa Emilia Nassar, una joven estudiante de literatura, luego de que su abuelo Emilio Nassar ha muerto. Ella recuerda los mejores momentos y enseñanzas que conformaron el último año de vida de su ser querido. Una forma extraordinaria de relacionar los distintos episodios que le pueden acontecer a cualquier persona y que permite, poco a poco, tomar un gran aprendizaje del adiós.
Emilia y su abuelo, tienen una muy parecida experiencia que los lleva a tener un corazón roto en común. Su abuelo ha perdido al amor de su vida, quien tomó la decisión de irse con alguien más: un pediatra que adora el color gris (ya entenderán la referencia cuando lean esta novela). Por otro lado, Emilia ha concluido su relación con José, un final muy distinto y distante a los que ha experimentado anteriormente.
Lo único que podemos asegurar es que un corazón roto duele de la misma manera sin importar la edad, la madurez o cualquier pretexto que a veces nos hacen creer que le quita valor y gravedad a nuestro «drama» por tener que decirle adiós a alguien.
Emilio Nassar, el abuelo de Emilia, vivirá su último año lleno de pasión, nostalgia, melancolía, singular alegría y dedicado en su totalidad a lo que más ama: hacerle saber a la gente la amplia experiencia que tiene a su corta, o muy grande edad, mientras le muestra a su nieta Emilia todos los recuerdos que llegan a él en los diferentes espacios públicos que los años han cambiado por completo. El abuelo es la prueba perfecta de que amar tanto a alguien poco a poco nos puede quitar la vida.
Emilia nos relatará también cómo fue que conoció a José, cómo los libros le proporcionaron cómodas noches, los autores y escritores que salían a relucir en cada momento de su vida; y también cuánto le dolió el día que tuvo que decirle adiós a José a razón de un episodio que seguramente muchos de nosotros hemos vivido.
Brenda Lozano sabrá cómo hacerte conectar con esta maravillosa historia, para aprender que la vida se debe vivir llena de pasión, pero que también los corazones rotos son parte de ella y hay que saber disfrutar los malos momentos. Incluso puede que luego de tu fatal experiencia en cualquiera de las formas en las que se presentan las decepciones amorosas, descubras un nuevo camino dentro del arte. Un corazón roto y la experiencia de los años, te llevarán a comprender que en más de las ocasiones que imagines, deberás ver el lado positivo de la vida y te darás cuenta que frente a ti tienes Todo Nada.
